Un escrito inédito del Maestro Don José Marcelli Noli, era para un libro y asi como esta sin editar se los comparto... tiene continuación...
APUNTES PARA UN LIBRO
A las cuatro de la mañana sirven la cena a bordo del avión. Rosita duerme a mi lado y le doy un par de codazos suaves para probar su decisión de seguir durmiendo después de dos horas de hacer fila para documentar el viaje y cuatro horas más en espera para abordar. No se da por enterada, prefiere dormir. Me apena, la cena esta sabrosa y es vegetariana. Lo más notable es que no se les olvidó que la pedimos vegetariana. Así es esto de viajar en una aerolínea de primer mundo, con más de trescientas personas en una posición inspirada en los claustros maternos, pues cada vez que uno quiere ir al baño los vecinos pujan y lo arrojan al pasillo como si lo estuvieran pariendo.
Diez horas después son las cinco de la tarde y el reloj marca las nueve de la mañana. De algún modo se le perdieron ocho horas y todavía se le van a perder más haciendo fila frente al mostrador de “Madrid Amigo” para conseguir el pase al hotel. La ventaja es que la temperatura exterior es de cinco grados y a uno se le enfría el coraje por esperar al auto que manda el hotel y que ya viene lleno de gente y de maletas. Pero más tarde se reconforta uno con una buena sopa de vegetales y una tortilla de patatas, bastante grande y apenas suficiente para aguantar la noche sin calefacción, ya que por aquí andamos apenas sobre cero, después de habernos aclimatado a los treinta cinco grados de la Primavera en la Ciudad de México.
¿Te parece bien que salgamos sin desayunar del hotel para estar temprano en el aeropuerto, por las dudas? propone Rosita
Claro que no me parece bien, pero es lo más razonable. A eso de las ocho de la mañana ya estamos listos, esperando que aparezca en el tablero el número de la puerta por donde saldremos para abordar el avión para Venecia. El vuelo aparece en cartelera a las once, anunciado la salida para las diez y cuarenta de la mañana y finalmente la aeronave sale a las catorce cuarenta.
Piensa en lo duro que sería viajar a pié con el frío que hace, me consuela mi acompañante.
Ya en el Véneto, en el Norte de Italia, Michele y Alejandro nos informan que hay dos aeropuertos militares muy cerca del Ashram y que los está usando la OTAN para bombardear a los Serbios.
Todos andamos algo nerviosos en Europa en estos días, comentan, hasta los cielos andan nerviosos, nos informan, al principio de la semana estaba despejado y hacía calor, como se acostumbra por estas fechas, pero después del bombardeo a civiles en Kosovo se puso nublado, frío y lluvioso.
Es lógico, pienso, cuando a uno no le salen bien las cosas tratando de meter la paz a golpes, lo más probable es que las aguas se derramen con sangre sudor y lágrimas. Pero aquí solamente se están derramando en niebla y lluvia fina, y el paisaje italiano del Norte está bello y tranquilo. La vieja casona del Ashram parece ahora una señora endomingada con vestido nuevo, del color de siempre, amarillo y con algunos listones rojos, recién lavados y planchados. Por dentro también está endomingada al viejo estilo campesino de la región, eso sí, con zapatos nuevos, blancos, de losetas de cerámica impecable, algunos muros rojos y las vigas de los techos obscuras de puro viejas y de puro aguantar el peso de los techos un par de siglos.
Además de los abrazos y los besos a la italiana, se impone ver cómo anda la Cámara , y la Cámara, de acuerdo con la más pura tradición acuariana todavía anda más a medias que a finales, pero anda bien, al estilo de aquí, algo formal y con buen humor, bella y amable. Calculo que en los quince días que faltan para hacerle los honores terminará de bañarse, vestirse y acicalarse.
Enseguida se impone la instalación de la Computer. Apenas la desempaco aparecen un par de técnicos con las instrucciones de Javier Ferrara y sus propios conocimientos del mundo de la Cibernética. Forcejeamos un par de horas y quedamos mudos y silenciosos, perdidos en el infinito espacio donde la Red está en todas partes y en ninguna. Nos queda el consuelo de la Cena, con una buena sopa de vegetales, lassaña, insalatta, formaggio, infussione, y lo más importante en una mesa italiana, la conversación. Entre plato y plato, y alguna repetición de plato, se comparte el pane, el burro y las preocupaciones:
He leído algo sobre la resonancia mórfica, ¿la Cámara actúa en ese sentido?
Si, pero no hay que olvidar que la Cámara funciona a través de Seres Humanos y que somos nosotros los que tenemos que encontrar lo que se puede proyectar por resonancia. Necesitamos ser mejores Seres Humanos si queremos que otros lo sean. Tener más seguridad en nosotros mismos, por ejemplo, para frenar la agresividad de los demás
¿Es algo así como el olor de la Adrenalina que excita a los animales a pelear?
Puede ser, si se toma en cuenta que la Naturaleza mantiene la unidad de sus incontables conjuntos y conjuntos de conjuntos de partículas a través de comunicaciones químicas y que en los Seres Humanos entramos en el juego con substancias más sutiles que la Adrenalina
¿Dónde queda Dios en todo esto? Pregunta Rafaele
Dios es el Padre de los niños desvalidos que sienten miedo, pero los niños desvalidos crecen y tienen hijos y hacen el papel de Padres. Entonces, Dios se hace presente en el Hombre que asume responsabilidad, contesta Nello
Y acaba por sentirse Dios, replica Marcelo
¿Qué dice usted, Maestro? Pregunta Lorenzo
Dios Es
¿Qué?
Todo
Panteísmo, define Marcelo
Todo, cuando se conoce a sí mismo; nada, cuando carece de conciencia, interviene Nello
Conclusión: la conciencia es Dios, sonríe Marcelo
Sin conciencia de Dios no hay Dios. Digamos que la conciencia es un medio para el encuentro con Dios
Entonces, la Adrenalina es parte de la Conciencia es química, Instintiva, de matar o morir, lo mismo que de otras substancias que se están investigando y que influyen en la conciencia cuando actúa en planos morales, éticos y hasta espirituales, más allá de las sustancias psicotrópicas, por ejemplo
Insisto ¿dónde queda Dios?
En las interacciones químicas trascendentales
Las risas estallan. El ambiente se hace más humano
¿Quieres a dios con burro o sin burro?
La Ceremonia Cósmica de ayer, en la sala que fue establo y ahora es comedor, me hizo recordar a gente que ahora anda por aquí endomingada y hace algunos años también anduvo por aquí a pico y pala, rompiendo piedras y remodelando todo. La vieja casona es ahora una señora guapa, vestida a la usanza de la tierra, con la fachada recién pintada, las ventanas nuevas, los marcos de piedra limpios y la hornacina de San Antonio con tiestos de flores. Dentro hay actividades de biodanza, cocina vegetariana, Yoga y Ceremonia Cósmica con un ambiente caldo, con calefacción central. Afuera se siente la presencia de la Primavera todavía fría, con transparencias verdes y masas vegetales traslapadas con azules y amarillos sobre prados luminosos y montañas verdinegras, cubiertas de vegetación amable, mórbida, sin que falten las siluetas agudas y severas de los cipreses y los perfiles rechonchos y recios de los robles. Pocas casas, esparcidas sobre el paisaje, parecen obras de tarjeta postal con sus techos de tejas rojas sobre paredes blancas y algún palazzo, de muros de rocas y perfiles angulosos.
Los pájaros cantan. El Sol juega a las escondidas entre las nubes que pasan y los Dientes de León juegan a ser soles. Nosotros jugamos a la Iniciación Real:
Esta mañana la Biblia nos da el mensaje de la “Voz del que clama en el desierto: apaarejad los caminos del Señor ...” ¿Maestro, cómo debemos entender eso?
Comenzaré por preguntarles ¿ dónde está el Señor?
En el Reino de los Cielos, Maestro
¿Dónde está el Reino de los Cielos?
Dentro de nosotros mismos
Entonces, para aparejar los Caminos del Señor debemos de mejorar nuestros caminos interiores, nuestros caminos de la sangre, de las vías respiratorias, de la red de comunicaciones nerviosas, del sistema digestivo y de todos los caminos por los que transita la conciencia en busca de su Ser.
Sin embargo, Maestro, para alcanzar la iluminación se necesita algo más, una revelación, por ejemplo, ¿esa revelación la da el Maestro?
La iluminación es un acrecentamiento de la luz. La conciencia es la luz. Si queremos que la vida nos revele su secreto necesitamos acrecentar y elevar nuestra conciencia, para darnos cuenta de que la vida es una revelación
Entonces, ¿ los milagros no sirven?
Sirven para despertar la fe
¿Y la fe no es suficiente?
Para alcanzar la iluminación se necesita sabiduría y la sabiduría es la integración de la fe y de la conciencia. Con la fe hay apertura hacia lo infinito, con la conciencia se vive lo infinito en cada forma y en cada instante de la vida.
A propósito de iluminación, ya tenemos alumbrado eléctrico en el patio y necesitamos voluntarios para que cadacual lave sus platos con buena voluntad.
TREVISO
Anoche fuimos a Treviso invitados por los estudiantes de la Escuela de Preiniciación. El tema de la guerra actual que sufren los Serbios y los Bosnios, relativamente a pocos kilómetros de Treviso, apareció varias veces. El horror de la guerra está presente en Europa cincuenta años después de la segunda guerra mundial. Las nuevas generaciones la consideran simplemente una estupidez. Los Italianos no se explican cómo puede alguien tener ganas de pelear y de matar. Yo los embromo diciendo que la guerra la llevamos dentro y que es necesario tener un ejército de anticuerpos adiestrados para disuadir o matar a los invasores que nos acechan por todas partes y que están dispuestos a apoderarse de nuestra vida, especialmente a los enemigos pacifistas que arteramente destruyen a nuestro ejército de anticuerpos y nos dejan indefensos frente a cualquier enemigo invasor, como sucede con el virus del SIDA.
También les hablo de los guerrilleros del cáncer que son nuestros activistas celulares que se apoderan de alguna región de nuestro territorio corporal subrepticiamente, y después acaban con nuestra vida y con la suya en forma suicida, con tal de mostrarnos su rechazo a nuestra forma de vivir. Y sin llegar a los aspectos trágicos de la muerte, les hago reseñas de las cruentas batallas que produce un simple catarro. En los países de Latinoamérica estas cuestiones se toman con buen humor, pero aquí hacen que la gente se ponga seria y cambie de temaa.
GUERRA
La guerra actual es como un pequeño incendio que no han logrado apagar hasta hoy los enormes recursos bélicos de la Organización del Tratado del Atlántico. Es claro que la OTAN puede extinguir por la fuerza el fuego en poco tiempo, pero hay muchas voces que se levantan y discuten y amenazan porque no están de acuerdo con la forma de hacerlo, que puede sentar un precedente y en el futuro les puede afectar. Mientras, el fuego sigue creciendo y una chispa fue apagada sobre el Mar Adriático por los aviadores italianos al derribar a un avión de guerra que podría haber propagado el incendio al otro lado del mar.
Hay que meditar. La meditación sirve para todo, para reflexionar, para tranquilizarnos, para hacernos más inteligentes, menos emotivos, más amorosos y menos activos, pero más efectivos. El problema está en ponerse de acuerdo acerca de la técnica de meditación
Pues el Maestro Krishnamurti dice que la meditación no tiene ninguna técnica
Sí, y también dijo que no es necesario tener ningún Maestro, después de escribir un libro para estar a los pies del Maestro
El Maestro Osho recomendaba la meditación y ponía a sus Sanyasines a reirse como poseídos o a jadear como endemoniados
Pero el Señor Buda sonreía beatíficamente y meditaba
¿Usted qué dice?
A mí gustaría sonreír beatíficamente y meditar, pero estamos viviendo en una época donde hay que explicar lo que se hace o abstenerse de hacerlo para no pasar por loco. Para mí la meditación es un medio, no un fin en sí misma. Es un medio para adquirir conciencia de uno mismo. Y como uno mismo, aquí y ahora, antes ser otra cosa es materia, conviene hacerse consciente de su materia, como base de todo lo demás en la base de la Columna vertebral, en el Sol Terrestre, en el plexo sacro, el cubil de la Serpiente enroscada, Kundalini. Luego hay que recordar que uno es vida, que es energía con todas sus posibilidades de hacer y de deshacer y de involucrar valores, sentimientos, resentimientos, euforias y depresiones, Hay que armonizarse y establecer un centro de conciencia para que la energía no se haga turbulenta y pueda fluir y hacer cosas y actos buenos y bellos. El área del Plexo Solar es un buen lugar para establecer ese segundo punto de apoyo. La respiración completa y controlada es un buen soporte para este trabajo. Ya en este orden de trabajo, hay que poner orden en la mente. A pesar de que sabemos que la mente tiene sus pertrechos en el cerebro, hay que ir al Alto Mando Mental poniendo la atención en el corazón, no por razones espirituales, sino porque en el corazón se dan encuentro los fines y los medios de la conciencia de los Seres Humanos. Lo que sigue, si hay necesidad de que algo siga, se da en el plexo cavernoso, en el área de la glándula pituitaria, donde se puede vincular a la conciencia con el no-tiempo y el no-espacio del potencial puro de la vida. Es en este punto donde el Señor Buda sonríe beatíficamente y se realiza la meditación trascendental.
DEMONIOS
El asunto de los demonios parece un tema controvertible y no lo es. Tener poder contra los demonios es simplemente darse cuenta de que uno es un Ser Humano y de que nada que sea inferior a uno puede dañarlo. Pero hay que estar seriamente convencido y no actuar a medias. Los demonios son como los perros bravos que atacan cuando huelen la sobreproducción de adrenalina que produce el miedo, a pesar de que la actitud impasible de el que los afronte sin estar convencido de que son algo inferior a él. Los demonios son formas de vida menos organizadas que los Seres Humanos, y sin conciencia individual, que en ocasiones tratan de apoderarse de planos de existencia que no les corresponden y causan molestias subjetivas u objetivas, como en el caso de los microbios y de los virus. Una afección viral o microbiana constituye un fenómeno de posesión demoníaca, por lo menos en el grado de tentativa. Pero hay también fenómenos de posesión psíquica, mental y hasta espiritual. Virus, microbios, estados de ánimo, pensamientos y fanatismos demoníacos se presentan esporádicamente, con menos o más intensidad en la vida corriente y causan dolor, terror, odio o confusión. La salud es el estado de paz interior centrado por la conciencia en torno al Ser. La enfermedad, en cualquiera de los planos humanos, es un estado de posesión demoníaca.
A los demonios hay que considerarlos como estados inferiores de vida, que nos resultan dañinos, lo mismo que algunos los insectos, plantas o sustancias químicas que hacen daño en el plano físico y nos alucinan, nos emponzoñan o nos envenenan, sin poderes sobrenaturales fuera de nuestro alcance, En la tierra, el agua o el aire, los demonios tienen cierta capacidad de iniciativa, pero carecen de ella ante el fuego. Debido a eso, los curanderos, chamanes y brujos utilizan humo para hacer limpias de malos espíritus, y los magos, taumaturgos o iniciados usan inciensos de resinas vegetales para protegerse y proteger a sus seguidores de malas influencias u obstáculos en sus búsquedas espirituales. El fuego es la barrera natural contra los demonios y, a la vez, es el punto de referencia, para la búsqueda de ángeles. La lógica de esto se da en las leyes de polaridad: Si hay demonios en lo inferior a lo humano, deben de haber ángeles en los planos superiores. Su influencia se percibe como beatitud, belleza, gloria y otras cualidades superiores. El eje, centro, o punto de conciliación entre los ángeles y los demonios se encuentra en la conciencia humana. Las propias leyes de polaridad indican que si buscamos a los ángeles protectores atraemos a los demonios destructores, y a la inversa. Nuestra imaginación viste a los demonios con cuernos, garras, patas, cuernos y colas, y a los ángeles con alas, nubes y músicas celestiales. Ambos, de un modo o de otro, están presentes como los abismos y las cumbres de las montañas y ambos son peligrosos para nuestra salud en cualquier plan son los extremistas del espíritu.
Lo mejor es desentenderse de ellos y afirmar bien los pies en el camino que pisamos, en el instante que lo pisamos, y ser conscientes del paisaje que nos revela cada paso que damos. El camino es la vida.
SHANGRI-LA El pequeño valle donde se encuentra el ashram recuerda al sueño de Shangri La, el valle de la leyenda budista donde nadie envejece y todos han aprendido a vivir con inteligencia y bondad. No es que los Seres Humanos esparcidos por aquí sean muy elevados en conciencia, pero como están desperdigados entre los montes y el valle y viven en sus islas existenciales bien provistas de alimentos, libros, televisores y teléfonos celulares, tienen pocas tensionarse con las actitudes de sus vecinos y muchas oportunidades de ver, de oír, de aspirar, de saborear y de palpar el paisaje.
Cuando el paisaje amanece cubierto de niebla todo parece irreal, suave, intangible, y a pesar del silencio se aprecian algunos cantos nítidos de pájaros y las notas de las campanellas de San Antonio que saludan al viento cuando pasa frente a la fachada de la casa y repercuten entre las montañas, los prados y los bosques como el fondo musical de un cuento de hadas. Cuando amanece despejado, el Sol ilumina los árboles con pinceladas de luz amarilla, verde, azul y magenta y esfuma sus contornos con tenues separadores de aire lechoso y azulado. Entonces, los pájaros dejan de ser solistas y se orquestan en un concierto de trinos y que hace resaltar las voces cristalinas de las campanellas .
EGO Todos los días, una dama de mediana edad me hace alguna pregunta sobre el ego.
Primero pensé que era una religiosa por sus maneras tranquilas y amables, después me enteré de que es psicóloga de profesión y comencé a preocuparme. ¿Será demasiado egoísta mi ego y ella quiere hacérmelo notar? El caso es que todo los días hablamos del ego. Yo hablo bien del ego. A veces hasta lo llamo amigo y le agradezco su empeño en ocuparse de las necesidades de mi cuerpo y de avisarme para que les dé respuesta. Pero lo más importante es el trabajo que se toma para remediar y reparar los daños que sufre mi anatomía por alguna imprudencia mía o por algún accidente pequeño, un corte, un golpe, algún exceso o multitud de otras cosas menores y mayores que mantienen ocupado a mi ego y hacen que él las atienda y me deje tiempo para que yo me ocupe de otras cosas. Lo mismo pasa con mis energías. Mi ego, por economía simple, procura que no despilfarre mis energías o me exceda en querer demostrar algo que no soy, o no tengo, y que desgaste mis energías. A veces discuto con él por las restricciones que me impone cuando más feliz me siento gratificándome con la dilapidación de mi energía. Mi ego es buen administrador. A la energía hay que cuidarla porque es el combustible ... continuará...


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